Hace un tiempo, si querías comprar zapatillas para caminar, escribías eso en Google y te llegaban diez links azules, tres carruseles de productos patrocinados y una sensación de “ya, ahora me toca a mí filtrar esto”. Hoy le preguntas lo mismo a ChatGPT y en tres segundos te llega una respuesta armada, con tres opciones recomendadas, sus precios y hasta un tip de para qué sirve cada una. Tú casi no hiciste nada.
Ese “casi no hiciste nada” es un problema de negocio que vas a tener que resolver los próximos dos años.
Posicionar tu marca en un LLM (ChatGPT, Gemini, Perplexity, Claude) significa lograr que ese asistente te mencione, te recomiende o te cite cuando alguien le pregunta por algo relacionado a tu categoría, sin que esa persona haya visitado tu sitio ni haya escrito tu marca. No es SEO con otro nombre. Es un juego distinto, con reglas similares pero distintas también, y la mala noticia es que casi nadie tiene control sobre él todavía. La buena noticia es que sí se puede monitorear, medir y trabajar.
Este artículo acompaña nuestro primer análisis de industria: Cómo se posicionan los bancos en la categoría cuenta corriente dentro de ChatGPT y otros LLMs →. Si quieres ver todo lo que viene a continuación aplicado a un caso real, parte por ahí.
¿El cambio de Google como buscador a un ChatGPT?
Google siempre funcionó como un bibliotecario muy eficiente: tú le preguntas algo, y él te apunta hacia los libros (sitios) donde probablemente está la respuesta. Tú igual tenías que ir, abrir el libro y leer.
Un LLM, como Chatgpt o Gemini funciona como un asistente de investigación con nivel de postgrado. No te apunta hacia la respuesta: te la entrega hecha, comparada, resumida y con recomendación incluida. Ya leyó los diez libros por ti.
Para tu marca, esto modifica el juego. Ya no solo compites por aparecer en una lista de resultados que el usuario va a revisar. Ahora compites también por ser parte de la única respuesta que esa persona va a leer.
¿Qué es el “zero click” y por qué debería importarte?
El zero click es exactamente lo que suena: búsquedas que terminan sin que la persona haga clic en ningún resultado, porque la respuesta ya se la dieron ahí mismo.
Esto no es nuevo, ya lleva años creciendo con los featured snippets y los resúmenes de Google, pero la velocidad a la que está pasando sí es nueva. En Estados Unidos, las búsquedas sin clic pasaron de 60% a poco más de 68% entre 2024 y los primeros meses de 2026. Eso es un salto de casi 8 puntos en menos de dos años.
¿Qué significa esto para tu negocio, en plata? Que el usuario está tomando decisiones visitando menos sitios web, pero llegando más informado a la decisión final. No es que la demanda desaparezca, la gente igual va a comprar el computador, contratar el seguro o reservar el hotel, sino que el recorrido de descubrimiento se comprime o acorta. Antes comparaba en cinco pestañas abiertas; ahora compara dentro de una sola conversación con una IA, y esa conversación puede que nunca mencionan a tu marca.
¿Cuánto de esto ya está pasando en Chile?
Según el Barómetro Digital de Chile 2025-2026, el 76% de los chilenos ya usa herramientas de IA. No es una tendencia emergente, es una costumbre instalada.
Y el uso número uno es buscar y resumir información (41%), seguido de redactar textos (39%) y generar ideas (33%). O sea, el chileno promedio ya está usando la IA exactamente para lo mismo que antes usaba Google: para decidir qué comprar, dónde ir, a quién contratar.
Si tu marca compite en retail, servicios financieros, salud o cualquier categoría de consideración, es altamente probable que ya haya clientes tuyos o de tu competencia, preguntándole a una IA por ti, hoy, sin que tú te enteres.
¿Puedes controlar lo que la IA dice de tu marca?
Corto: no, no del todo. En SEO tradicional existía “la página uno”. Podías ver tu posición, subir o bajar, y entender más o menos por qué. En un LLM no existe una lista de keywords para posicionar ni una página uno que conquistar: la superficie de visibilidad es literalmente infinita, porque cada respuesta se arma en el momento, según cómo la persona preguntó, en qué plataforma, y qué había preguntado antes en esa misma conversación. Pregúntale lo mismo dos veces y puedes recibir respuestas distintas.
Esto significa que no puedes “hackear” tu entrada a la respuesta de una IA con los mismos trucos que funcionaban en SEO (comprar links, sobre-optimizar contenido, encontrar un nicho que nadie más vio). Los modelos están diseñados para detectar y descartar justamente ese tipo de manipulación. Lo que sí puedes hacer es influir en la “materia prima” con la que la IA arma su respuesta: lo que existe sobre tu marca en internet, hoy, en este momento.
¿Cómo se monitorea una marca en estos entornos?
En D2B organizamos el análisis de presencia en IA en tres focos, porque cada uno responde una pregunta de negocio distinta:
- Mención directa (análisis de LLMs): le preguntamos directamente a ChatGPT y Gemini por tu categoría, y medimos cómo te mencionan o recomiendan. Responde: ¿qué dice la IA de tu marca cuando alguien le pregunta directamente, sin pasar por Google?
- Búsqueda con IA (AI Overview de Google): revisamos si tu marca aparece dentro del resumen con IA que Google ya muestra sobre los resultados tradicionales. Responde: cuando Google resume con IA, ¿tu marca queda adentro o afuera?
- Tráfico desde IA (GA4): medimos las sesiones y conversiones que llegan a tu sitio referidas directamente desde plataformas de IA, comparadas con tu tráfico orgánico, pagado y directo. Responde: toda esa visibilidad, ¿se está traduciendo en tráfico real que convierte?
Los tres juntos te dan una foto bastante honesta de dónde estás parado: si apareces, si te recomiendan, y si eso finalmente le hace algo a tu negocio.
¿Qué métricas nuevas hay que mirar?
Dentro del primer foco el análisis de menciones directas en LLMs, hay tres métricas:
Share of Voice (SOV): qué porción de todas las menciones de marca dentro de una categoría te corresponde a ti, versus tu competencia. Si le preguntas a una IA por “seguros de auto en Chile” y salen cinco marcas mencionadas, tu SOV es cuánto de esa torta se lo lleva una marca..
% de apariciones: en qué porcentaje de las respuestas aparece tu marca, sin importar cuántas veces te nombren ni junto a quién. Es tu frecuencia de “invitación a la conversación”.
Posición en la respuesta: en qué punto del texto apareces al principio, en medio, al final, medido entre 0 y 1. Ojo con esto: la posición por sí sola no significa que la IA te prefiera por sobre otra marca. Es un dato de contexto, no un veredicto.
Ninguna de estas tres reemplaza a la otra. Puedes tener alto % de apariciones pero bajo SOV, te nombran seguido, pero tu competencia se lleva más protagonismo cada vez, y eso te dice algo distinto a tener alto SOV pero pocas apariciones, cuando te mencionan, dominas, pero te mencionan poco.
Entonces, ¿cómo se posiciona realmente una marca en LLMs?
Acá viene la parte incómoda para cualquiera que esperaba un checklist técnico de 20 pasos: no existe un truco. Los LLM no ponderan factores algorítmicos como hacía Google. Sintetizan la respuesta más confiable que encuentran para completar el trabajo de esa persona, y para eso recurren a la marca que reconocen como más establecida y citada en su entrenamiento.
Eso nos devuelve a un principio bastante viejo del marketing genera marca real, y que internet hable bien de la marca
En la práctica, esto se traduce en tres frentes concretos:
- Que la información sobre tu marca sea clara, consistente y esté actualizada. Si tus datos de productos, cobertura o contacto no coinciden entre tu sitio, Google Business Profile, marketplaces y redes, la IA puede armar su respuesta con la versión equivocada. Esta es la materia prima con la que trabaja.
- Suma confianza de terceros: reseñas, casos, menciones en medios. La IA no cita solo tu sitio. Lo que dicen medios, comparadores y clientes reales pesa —y mucho— en si tu marca entra o no en la recomendación final.
- Monitorea si la IA te está mencionando, y cómo. Analiza en qué preguntas apareces, junto a qué competidores, y en qué contexto. No puedes optimizar lo que no estás midiendo.
Y la SEO técnica que ya se viene haciendo, crawlabilidad, datos estructurados, arquitectura de sitio coherente, sigue siendo la base indispensable. No porque garantiza que aparezcas en una respuesta de IA, sino porque es la forma en que esos modelos pueden siquiera leer y entender tu sitio para empezar a considerarte. Sin eso, no compites.
La pregunta ya cambió
Durante años, la pregunta de cualquier gerente de marketing fue “¿nos van a encontrar?”. Esa pregunta ya está resuelta para la mayoría de las marcas: si existes, Google te indexa. La pregunta de hoy es distinta y bastante más difícil de responder por ahora: ¿vamos a estar en la respuesta?
En D2B ya estamos midiendo esto para varias marcas, cruzando menciones en LLMs, presencia en AI Overview y tráfico real desde estas plataformas.
Y si quieres ver todo esto aplicado a un caso real y no solo en teoría, parte por nuestro primer análisis de industria: cómo se posicionan los bancos en categoría cuenta corriente dentro de ChatGPT y Gemini.. Ahí vas a ver, con datos concretos, quién se lleva el Share of Voice, quién domina las recomendaciones, a quien ignora y que entiende la IA de cada marca.. Léelo acá
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